









El pasado 4 de julio, salimos de Barajas un grupo de 13 personas con destino a
Kenia. 5 estudiantes de 4º de medicina, 2 de 5º, un recién licenciado de medicina, un médico internista de la CUN, un estudiante de 3º de biología, Efren Cuevas como director y D. Cecilio el capellán.
El plan era sencillo. 4 semanas en Kirie, un pequeño pueblo de la región de Mbere, diócesis de Embu, una de las mas pobres de Kenia. Allí, la diócesis tiene un dispensario médico sin médicos. Trabajan a diario una enfermera y una asistente de laboratorio, principalmente para diagnostico de malaria y fiebre tifoidea, y enfermedades de transmisión sexual.
Así que llenos de energía y buen humor, nos fuimos para allá. La despedida de la civilización fue el Colegio
Strathmore, en Nairobi, donde esta el Mendaur de Kenia, que nos acogieron a cada vez que pasábamos por Nairobi. El buen humor fue fundamental, porque para llegar a Kirie suponía 3 horas en bus por carreteras malas, y luego otras tres en matatu (los minibuses Kenianos) por senderos de Tierra. Sabiendo que el camino se podía alargar porque el bus se quedaba atrapado en el barro!!!
El trabajo en el dispensario fue agotador. Montamos 5 consultas de a 2, y vimos en un mes mas de 750 pacientes. La inmensa mayoría con problemas de reflujo gastro-esofagico por malos hábitos alimentarios, y problemas musculares por cargar de a diario mínimo 20 litros de agua del río a casa, a veces durante 2 horas!!!
Porque claro está, allí no hay ni agua corriente ni electricidad.
Tuvimos un fin de semana de vacaciones que nos fuimos de Safari al
Masai-Mara, una gozada.
Y en fin, que ahora que estoy de vuelta en Pamplona, me doy cuenta de la suerte que tenemos todos. Cuantas cosas tenemos que nos sobran, y cuantas otras que no sabemos valorar.
A todos un consejo, si algún día podéis, iros de cooperación a países subdesarrollados. Es una experiencia única.
Un abrazo y nos vemos a la vuelta.
Nico Varela