Torre II

Colegio Mayor Belagua Torre II

lunes, agosto 29, 2005

Los milagros de las JMJ en Colonia.


Queridos todos:

Me siento incapaz de resumir por escrito lo vivido estos días en Alemania; sólo os daré unas impresiones y ya tendremos tiempo para más. La síntesis más perfecta que se me ocurre es la palabra MILAGRO.

Un primer milagro puramente subjetivo es que yo estuviese allí, pero dejando eso a parte, se puede hablar de "el milagro de la acogida": el frió pueblo alemán y, especialmente los católicos se han volcado con los miles de jóvenes que han alojado en sus colegios y casas. Me contaba uno que él ha vivido con otros 9 en una familia, al llegar la primera noche se encontraron bombones sobre la cama y un cartel en español: buenas noches. Después una familia invito a todos los alojados en el pueblo a comer (eran 50). Nosotros dormimos en un colegio. Los voluntarios, de todas las edades, hicieron un trabajo magnífico y no hubo que esperar ni para cenar, ni dormir, ni desayunar (los españolitos nos empezamos a despertar las 7, 30 y la gente del desayuno estaba en sus puestos, sonriendo, desde las 6,00). En el patio del local parroquial habían organizado un "Nachcoffe", es decir, un chiringuito con cerveza y salchichas a bajo precio con un ambientazo fantástico (por supuesto, predominio español en dicho local). En la misa de despedida del pueblo, antes de salir para Mariamfeld (con un coro increíble) hubo lágrimas a manta, también de paisanos como torres teutonas. El sábado, para llegar desde los autobuses hasta Mariamfeld atravesamos un pueblo mediano. Os prometo que ha sido una de las experiencias más alucinantes de mi vida: ¿Habéis visto en el cine escenas de recibimiento de tropas de liberación? Pues eso: Banderas y gentes en las ventanas y en las puertas, carteles en todos los idiomas "God blessed you", “Bienvenidos”, “Venite adorare Eum”. Al poco de entrar en el pueblo, sale de una casa una niña preciosa de unos 6 o 7 años y se planta en medio de la carretera con una fuente llena de galletas y nos sonríe. (Yo, que soy frió y cerebral, me emocioné) La ovación fue apoteósica y los piropos, políglotas. Era solo el principio, el resto del pueblo estaba salpicado de gentes repartiendo agua, café, fruta, pastas ¡hasta helados!

El milagro del tiempo: atravesamos Europa con tiempo inestable, la noche anterior llovió y llegamos a Marianfeld con unos nubarrones negros que no hacían presagiar nada bueno. A eso de las 16,00 se hizo un pequeño claro justo sobre la campa que comenzó a crecer progresivamente. Cuando llegó el Papa el cielo estaba limpio y así aguanto toda la noche (una luna llena muy bonita). Al día siguiente se dío un proceso casi inverso y, ya en los autobuses, se puso a llover.

El milagro de la convivencia: Dicen que allí dormimos unos 800.000, entre las esterillas no se veía la hierba. El ambiente totalmente familiar entre gente de todos los pelajes imaginables (monjas -algunas increíblemente jóvenes-, kikos bailones, españoles gritones, tatuajes y pelos pintados, y el etc mas variopinto). La gente dejaba las cosas en su lugar y se movía por toda la campa; andabas descalzo para no manchar los sacos y esterillas que tenías que pisar necesariamente: la policía ha declarado que su trabajo ha consistido en dos intentos de saltarse el cordón para saludar al Papa, atender agotamientos y algún problema de frío y... nada más. Decía uno de ello que firmaría por una JMJ cada año.

El milagro de la piedad: En la campa había una capilla con el Santísimo permanentemente expuesto: durante el día había colas de más de una hora. Yo entré a las 6,00 de la madrugada: no había una gran cola pero estaba llena, había gente con aspecto de llevar varias horas, un silencio sobrecogedor roto por himnos eucarísticos en todas las lenguas, incluido el latín. Junto a esta capilla estaba la llamada "de la Reconciliación" consistía en 165 confesores en todos los idiomas: cola permanente de día y de noche. Los sacerdotes (bastantes miles) que intentaban moverse por la campa eran asaltados continuamente por chicos que solicitaban confesión. En fin, cuando comenzaron las ceremonias litúrgicas se veía con claridad que la gente no estaba de excursión, ni de movida y sabían muy bien para que estaban allí. Creo que este es el gran triunfo de Juan Pablo II.

Y el milagro del amor al Papa: cuando apareció (por sorpresa) en las pantallas, la gente tumbada por ahí pego un brinco unánime (un brinco de esas dimensiones impresiona bastante).

Queda un último milagro, el que se ha realizó en el corazón de cada uno de los que llegaron a Colonia, desde los puntos más lejanos de la tierra para adorarle.

(Carta de un participante en las JMJ de Colonia, a varios amigos)

domingo, agosto 28, 2005

Viaje a Colonia (y III).




Después de la crónica de nuestro corresponsal extranjero en las JMJ de Colonia, Eslabónidas Perdauskas, del cual ya os informaremos en posteriores post, quisiera ahora compartir con vosotros mi personal experiencia en Köln.
Una vez llegados a París, la primera etapa de nuestro viaje, nos acercamos a la Iglesia de la Medalla Milagrosa en la que asistimos a la Santa Misa. Allí me sorprendió enormemente que al concluir la ceremonia religiosa, se acercaran delante del altar una familia de color, y todos se pusieran de rodillas para pedirle a Santa María por sus necesidades y por las de sus seres queridos. Me impresionó cómo rezaban: piedad,...
Después vimos la Saint Chapelle, y allí Eslabónidas me convenció para ver las vidrieras de una Iglesia construida por S. Luis de Francia (Luis IX), que todo hay que decirlo, es de gran belleza, si bien el precio me pareció un pelín abusivo.
La siguiente etapa fue en el Seminario de Bonn. Está en un lugar privilegiado a orillas del Rhin. De verdad que no tengo palabras para describiros la belleza del entorno. Una verdadera maravilla.
Al día siguiente nos fuimos a Colonia (Köln, para los lugareños). No pudimos entrar en la Catedral por la cantidad de gente que estaba guardando cola para entrar. Visitamos la ciudad. Había un ambiente impresionante, muchisimos grupos de jóvenes cada uno con algún distintivo en alusión a su país de procedencia. Me resulta imposible señalar las nacionalidades que nos encontramos: estaban representados los cinco continentes.
Por la tarde, nos acercamos al Rhin para recibir a Benedicto XVI. Nos dirigió un discurso en varios idiomas. Recuerdo que todo el mundo estaba muy emocionado viendo, al menos en la lejania al Papa Romano. Durante todas sus alocuciones de estos días ha comentado el lema de esta XX edición de las Jornadas Mundiales de la Juventud: Hemos venido a adorarle. Es un lema intimamente relacionado con el Año Eucarístico que estamos recorriendo.
Por las noches, antes de dormir, nos dimos varias vueltas por las calles y plazas de Bonn. En la Catedral católica, el ambiente era inenarrable. Millares de jóvenes cantando, acompañando al Santísmo que estaba expuesto en la Custodia. La gente rezaba o cantaba, pero nadie hablaba alto. Apenas se podia permanecer dentro de la Iglesia porque había un lleno total.
En mayor o menor medida, todos los que asistimos hemos venido cambiados. Para algunos el cambio ha sido radical. Nos han dicho que varios neocatecumenales se han decidido a entregarse a Dios de manera definitiva, a través del sacerdocio; otros han dejado el mundo para dedicarse a una entrega retirada en la vida religiosa... otros, en fin, sin salir de su ambiente han visto con mayor o menor claridad que deben cortar con determinadas costumbres, compañías, hábitos, y que deben de contar diariamente con Jesucristo, que sigue llamando a los jóvenes en el 2005, como llamó en el año 30 de la era cristiana a los primeros apóstoles, en su lugar de trabajo.
Lo vivivo estos días allí nos ha llevado a dar muchas gracias a Dios por la cantidad de dones que nos ha concedido, no sólo allí, sino también a lo largo de nuestra vida. Al ver la fe de tanta gente, concretada en formas tan diversas, en ocasiones radicalmente distinta a la nuestra, nos ha hecho agradecer esta bendita fe que nos hace partícipes de esa gran familia humana que es la Iglesia de Cristo. Durante la Vigilia, estábamos rodeados por libaneses/as y por eslovacos/as. Y nos encontrábamos como en casa. Pese a no poder hablar cada uno nuestra propia lengua, nos entendíamos por el idioma de la fe. Todos vibramos, e incluso alguno lloró como un niño.
Ahora quizá nos quedé lo más difícil: releer todos y cada uno de los textos que nos ofreció Benedicto XVI, y pedirle al Señor que nos conceda la gracia de ser cristianos auténticos, sin tener miedo a nadie, ni a nada, tratando de ahogar el mal (que lo estamos viendo a diario) con abundancia de bien.

sábado, agosto 27, 2005

Viaje a Colonia (II)

Como sabéis, acabamos de llegar de Colonia. No puedo dejar de compartir esta experiencia con todos vosotros, porque ha sido realmente única.
Salimos de Pamplona el día 15 rumbo a tierras germánicas. En el autobús, los de Torre II, los de Bilbao y los de Mendaur. Nuestra era la parte trasera del bus y, como podéis imaginaros, la más movidita. Estábamos Xavi, Mario, Álex Peré, Álvaro Bonet, Javi Díaz de Terán, Felipe Sánchez y yo. El día 16 llegamos a París, donde se nos incorporó don José Luis. Allí, Mario y yo nos perdimos del grupo, así que le llevé a ver la Sainte Chapelle, donde se hallan probablemente las mejores vidrieras de Europa. No fue suficiente para Mario, que estuvo todo el viaje lamentando haber pagado seis euros por ver aquella maravilla cuando, según dice, puede ver vidrieras mejores gratis en Fase I. En fin... Después de visitar la ciudad del amor, continuamos nuestro camino hacia Alemania. Llegamos a Bonn el mismo 16 por la noche, y nada más poner pie en tierra mangamos un cartel de Marx para regalárselo a Charlie Toda. Luego nos fuimos a dormir al seminario de Bonn (todavía nos duele la espalda por el suelo, aunque la moqueta atenuaba un poco el problema). El día siguiente lo pasamos en Colonia. No vimos la catedral por la cantidad de gente que había, pero sí pudimos probar la comida de la organización y empezar a echar de menos la gastronomía de nuestra España.
El 18 recibimos al Papa a orillas del Rhin. Un encuentro muy emocionante, en el que el Santo Padre nos dirigió unas palabras realmente conmovedoras (para el que quiera los textos, www.zenit.org). El 19 estuvimos en Dusseldorf, donde asistimos a una catequesis con el prelado del Opus Dei. Fue también muy bonito. El 20 visitamos la capital del Sacro Imperio, Aquisgrán, en la que está enterrado Carlomagno (era un poco taponcete el hombre, pero bueno). El 21 fue el día de la vigilia… un momento inolvidable en la explanada de Marienfeld. Allí experimentamos la belleza de la "gran familia" que es la Iglesia, por expresarlo con palabras del Papa Benedicto. El Papa nos habló de la maravilla de la religión y del compromiso que comporta. Nos exhortó a no vivirla como un producto de consumo, y nos previno contra los ídolos del relativismo. La ceremonia fue muy bonita, y el marco incomparable. Alrededor del estrado, una enorme cantidad de velas iluminaba la noche. Después del evangelio, de los salmos, del mensaje del Papa y de los testimonios de los jóvenes, Benedicto XVI quiso poner fin a la ceremonia con la celebración de la Bendición con el Santísimo Sacramento, para dejarlo expuesto en la Tienda de la Adoración durante toda la noche. Eran larguísimas las colas de peregrinos que se acercaron desde el anochecer hasta el alba a adorar al Santísimo (el mismo ambiente que se respiraba en las Iglesias alemanas los días previos al encuentro con Benedicto). Amanecimos al día siguiente después de una noche de profundo sueño, a pesar del frío. Hay que decir que el tiempo fue magnífico, porque contra todo pronóstico no llovió, algo que todos coincidimos en atribuir a Juan Pablo II, presente entre nosotros aquel día, como nos recordó el Papa. La mañana del 22 tuvo lugar la Missa Mundi con el Santo Padre… La liturgia fue bellísima, adornada con las expresiones culturales de los pueblos de los cinco continentes. Toda la humanidad estaba presente en la Fiesta Mundial de la Fe de los Jóvenes. Al acabar, anunciaron que las celebraciones continuarían con conciertos musicales hasta por la tarde, pero no necesitábamos más. La gente comenzó a abandonar la explanada renovada, con ganas de comerse el mundo. Iniciamos nuestro viaje de vuelta ese mismo día, y el 23 visitamos Estrasburgo, una ciudad preciosa. Sin embargo, todo lo que cuente del viaje después de finalizada la JMJ es superfluo. Me quedo con una frase, dicha por un peregrino al ver el ambientazo de Colonia: ¿Cómo se puede ser moderno sin ser cristiano?
Eslabonidas Perdauskas

viernes, agosto 26, 2005

El viaje a Colonia (I).

Para todos aquellos que hayaís visitado nuestra web en busca de la crónica de nuestra estancia en Colonia, Bonn, Aquisgrán y Düsseldorf, os comunico que en los próximos días os ofreceremos nuestras impresiones.
De momento, unicamente aprovecho para deciros que, aunque el viaje fue ciertamente agotador, mereció la pena. Nos lo pasamos en grande.
Salimos en tres tandas: Janton, se lanzó en dos furgonetas con estudiantes de arquitectura; Xavi D., Mario, Fer Simón (alias Eslabonidas Perdauskas), Alex Peré, Javi Díaz de T. y Felipe S. salieron el día 15 en un autobús con gente del C.M. Mendaur; y finalmente el día 18, Nacho Suárez V. y Marc salieron en otro bus, y se unieron al segundo grupo en Colonia, antes de comenzar la Vigilia del sábado.
(Continuará...)

jueves, agosto 11, 2005

Para todo tipo de gentes: el Papa nos espera a todos, también a la top model.

Juanki me pide que os "cuelgue" esta new:

Se llama Raquel y acaba de ser bautizada. Hasta ahí sería un acontecimiento habitual. Lo que ocurre es que Raquel tiene 22 años, fue Miss Gipuzkoa en 2001 y Top Model International en 2003. Y aquí empieza lo infrecuente. Además, su bautizo fue en la catedral de El Buen Pastor en la noche del sábado al Domingo de Resurrección (25.III.2005), y oficiado por el Obispo de San Sebastián, José María Uriarte. «Soy modelo de profesión, pero muy pudorosa para mi vida privada», se justifica esta imponente mujer que estudia cuarto de Derecho en Donostia y alterna su residencia en San Sebastián con trabajos en Zinbawe o Estados Unidos. «Mi decisión de bautizarme es muy íntima, pero me han animado a contarla en público porque puede servir para que otros reflexionen», añade con una tenue voz que contrasta con su metro y ochenta centímetros de altura.

En una sociedad como la guipuzcoana no es habitual que haya adultos que decidan bautizarse. Y menos que sean modelos con pasado de miss. ¿Por qué ahora? «Mis padres eran católicos, pero cuando nacimos mi hermano y yo pensaron que era mejor esperar a que fuéramos adultos para que nosotros mismos decidiéramos si queríamos bautizarnos o no. Consideraron que era una elección muy íntima y que debíamos tomarla nosotros cuando tuviéramos criterio para elegir». Aquella opción de los padres levantó las protestas de los abuelos, partidarios de un bautizo «convencional».

Raquel estudió en un colegio laico y vivió ajena a la religión católica. «A los 17 ó 18 años tenía la misma empanada mental que todo el mundo a esa edad, pero fui teniendo algunas ideas claras», explica. Así, animada por su madre, empezó su andadura como modelo en la agencia donostiarra Firts Models, y al mismo tiempo inició los estudios de Derecho en la facultad de San Sebastián. En 2000 surgió la posibilidad de presentarse a Miss Gipuzkoa; participó en el concurso y lo ganó. «A partir de ahí tuve que compaginar la carrera y el trabajo de modelo con esfuerzo y la ayuda de los profesores, pero seguí adelante». Raquel Balencia fue subiendo peldaños y en 2003 ganó en Beirut el título Top Model International, que le abriría puertas en todo el mundo. Ahora sigue trabajando en diversos países, de la mano de una agencia barcelonesa, aunque «el mundo de la moda no me gusta nada: disfruto en la pasarela y disfruto viajando, conociendo países y culturas, pero las leyes internas de este universo me dejan muy fría», puntualiza.

Y en una vida de glamour, apariencia frívola y más cuerpos que almas... ¿cómo aparece la inquietud religiosa? «Siempre he alternardo mi oficio con cursos sobre cuestiones que me interesan. Hace unos años hice un curso de protocolo y conocí a algunas chicas de ISSA (Instituto de Secretariado de San Sebastián) a través de las cuales llegué a Rafael Hernández, capellán de la escuela. Yo estaba en ese momento muy preocupada por los valores humanos, por la necesidad de recuperar un bien esencial, que es ser buena persona con los demás. Conecté con don Rafael y le pedí que me diera una especie de catequesis, y al final decidí bautizarme, porque comprobé que los valores en los que yo creo son los valores de la religión católica».

Así se fraguó un bautizo que cristalizó en la pasada Semana Santa. «Antiguamente era tradición que los adultos se bautizaran esa noche del sábado al domingo, porque es la noche de la resurrección de Jesús», explica Raquel Balencia. Y el Sábado Santo, a las diez de la noche, comenzó en El Buen Pastor la ceremonia presidida por el obispo y concelebrada por una decena de sacerdotes en la que también fue bautizado un ciudadano de procedencia árabe residente en Gipuzkoa.

«La iglesia estaba llena, porque además de nuestras familias estaban allí los fieles que acudían a la misa de ese día tan señalada», recuerda la miss. «Es un bautizo normal, con la diferencia de que en lugar de ser niños de meses somos adultos, y tuvimos que hablar ante la gente para explicar por qué tomábamos la opción de Jesús. Y te puedo asegurar que para mi es mucho más complicado dirigirme al público para hablar de una cuestión tan íntima que desfilar por una pasarela», agrega Raquel. Sus tíos fueron los padrinos.

¿Asume que no es frecuente ver a una modelo siendo bautizada? «Hace siglos era normal que la gente se bautizara siendo mayor, cuando ya tiene uso de razón y puede elegir su religión», argumenta. «Ahora estamos acostumbrados a que los bautizos se hagan de niño y por eso puede chocar mi decisión, pero el concepto de 'normal' es muy relativo, porque cada cultura, cada sociedad, cada pueblo, tiene sus costumbres y piensa que las raras son las del vecino», añade Raquel.

La modelo donostiarra explica que «no todo el mundo se bautiza por las mismas razones. Yo entro en la religión católica porque lo que predicó Jesús, la bondad, la ayuda a los demás, son mis valores. Y pienso que cuanto más bien haces al prójimo, mejor te trata la vida». ¿Cómo han recibido sus compañeros del mundo de la moda su «conversión»? «Pues la verdad es que la mayoría se enterarán leyendo este periódico, porque yo hablo muy poco de mí misma. Si he aceptado contar esta historia es porque me han animado. Quizás hay gente desorientada que puede ver la luz al conocer mi evolución», dice con timidez. «La moda es un mundo complicado. Yo empecé muy jovencita y tuve la suerte de tener al lado a mis padres, que me ponían los pies en el suelo y no dejaban que me lo creyera del todo. Y además, siempre he entendido que una cosa es el trabajo y otra mi vida. Procuro separarlas bien».

Raquel Balencia, mientras tanto, sigue su vida. Continúa los estudios de cuarto de Derecho, en verano trabajará en Tailandia y Barcelona y, siempre que puede, se escapa a bailar tangos o hacer surf en la playa.

¿Y el futuro? «Me gusta el mundo de las relaciones internacionales. Cuando termine la carrera me encantaría hacer un master en ese campo en Estados Unidos, y luego, ya se verá». A corto plazo le espera, en mayo, la Confirmación. Antes de terminar, y aunque sea una miss bautizada, hay una pregunta obligatoria según los manuales periodísticos a una mujer así. ¿Tiene novio? «Eso prefiero guardármerlo para mí. Pero sí puedo decir que vivo muy contenta...».

Publicado en Diario Vasco
2 de mayo de 2005

¡Nos vamos a Colonia!



Efectivamente, ya estamos contando las horas para salir desde Pamplona hacia Colonia, a la Jornada Mundial de la Juventud, que este año, como bien sabeís, se celebra en Colonia, una ciudad del oeste de Alemania. Allí veremos por primera vez a Benedicto XVI, en persona.
Prometo contaros algunos "chascarrillos" de este viaje que promete ser espectacular. Visitaremos entre otros lugares: París, y varias ciudades francesas y alemanas. Ya os contaré...

lunes, agosto 08, 2005

Noticias de Benito desde Dublín.


Dublín es una ciudad encantadora, la gente es muy sencilla y es fácil hacer amigos aquí, porque la gente normalmente viene sola aquí, de todas las partes del mundo y necesita hacer amigos. Dublín tiene playas pero no hay gente en ellas porque el clima no acompaña demasiado. El clima es el único fallo que le encuentro a esta ciudad, siempre esta nublado. Estoy muy a gusto con la familia que me ha tocado, me hablan muy despacio para que les pueda entender, y la comida es muy buena.

Vivo en un pueblo cercano a Dublín, a 25 minutos en tren. Estoy encantado con el pueblo. Es el pueblo donde vive la gente con pasta, es decir Bono, el cantante de U2, vive cerca de mí. Es un pueblo de costa, la situación es parecida a Nigran (el pueblo donde yo vivo en España, esto es una aclaración para mis amigos que no son de Galicia) con Vigo. El tren recorre toda la costa y va recogiendo a la elite de Dublín (que no utiliza el coche porque no compensa ya que hay bastante atasco por la mañana y es difícil encontrar un sitio donde aparcar). ¡Vienen todos muy puestos a su trabajo! ¡Me encanta esto!

No se me puede olvidar hablar de mi impresionante viaje en autobús durante casi tres días por Europa para conseguir llegar a Dublín. ¡Ha sido todo una aventura! Me han hecho dos registros muy potentes en la frontera de Francia con Inglaterra y de Inglaterra con Irlanda. La primera me abrió la maleta y me preguntó en ingles algo muy extraño que yo no entendía, hasta que me trajo un libro con una frase que decía si llevaba en la maleta algo con una valor mayor a 7.600 euros, vamos que yo flipaba. Y la segunda vez al pasar por la puerta salto la alarma y me pusieron contra la pared y me registraron a saco, al final era el cinturón. Supongo que están un poco nerviosos con lo sucedido en Londres y no se fían de nadie, y aun por encima viene un joven, solo de España y en autobús, es un poco extraño.

Tengo un italiano en la habitación de enfrente y nos ayudamos mutuamente con el ingles, porque tengo que reconocer que estoy más flojo de lo que pensaba. Es muy frustrante intentar transmitir un idea y no ser capaz. Pero bueno, la verdad es que todo el mundo tiene el mismo problema que yo, así que no estoy nada acomplejado. Yo hablo a saco, aunque solo me entienda yo lo que quiero decir. Lo bueno que tengo yo es que soy muy expresivo con la cara y con las manos, la gente me va entendiendo. Estoy apuntado al club de cine y solemos ver películas en ingles con subtítulos en ingles, pero aun así no me entero de nada. También me suelo apuntar a todos los partidos de fútbol. Estoy dejando quedar muy bien a España, el otro día metí 3 goles pero mi equipo perdió 5 - 4. Me llaman Raúl, pero debe ser porque estoy en baja forma, como él.

Tengo que reconocer que esta experiencia esta siendo la mejor de mi vida. Ir a Pamplona ha sido increíble, conocer a gente de toda España, pero es que esto lo supera, estoy conociendo a gente de todo el mundo. Mis mejores amigos son un chico húngaro, uno polaco, un boliviano y un italiano.

En mi clase hay un valenciano muy simpático que me llama Oubiña, como el famosísimo narcotraficante, porque el otro día en clase me toco hablar de la cultura de mi zona en Galicia y se me ocurrió hablar, además del marisco, del tiempo lluvioso... para darle un poco de morbo a la cosa, les hable de las impresionantes casas de los mafioso gallegos en la costa, de la famosísima Villagarcía de Arousa y de las drogas, y este valenciano y un ruso se empezaron a meter conmigo llamándome Oubiña y dicen que con la perilla parezco un mafioso y que en una semana ya conozco a un montón de gente. Vamos que es un pitorreo a cuenta mía, pero me lo estoy pasando muy bien.

viernes, agosto 05, 2005

La sorpresa de Polonia.


Las leyes pro aborto de este país datan de la invasión nazi (1945) y fueron retomadas por la dominación estalisnista (1956). Hasta buen aparte de los años 70 incluso desde Suecia acudían a Polonia para abortar. Tras la caída del muro, el Parlamento polaco aprobó una ley en la decada de los 90 que, con algunos retoques como desestimar las causas económicas y sociales, despenalizaba el aborto en tres casos: riesgo para la salud de la madre, malformación del feto, embarazo producido por violación. pues bien, de las cerca de 60.000 interupcoiones del embarazo practicadas en 1990, se ha pasado en 2002 a tan sólo 159.

¿A qué se ha debido esta disminución tan drástica?
. Los analistas suelen citar varias causas:
1. La aplicación cuidadosa de la ley, impidiendo los engaños y burlas jurídicas que en otros países se permiten.
2. La ley penaliza, no a la mujer, sino al personal sanitario que lleva a cabo un aborto ilegal.
3. Se han previsto diversas ayudas económicas y sanitarias para las embarazadas carentes de recursos y para los recién nacidos.
4. Desde 1998, y como prolongación de la ley, se imparte la asignatura de educación pro familia, a jóvenes de 11 a 19 años, que incluye la enseñanza de la planificación familiar natural, y una educación sexual que enseña los aspectos psico-afectivos, y no sólo los bioógicos, en la relación de pareja.
Polonia, quizá, está siendo la referencia actual más clara, de que no hay ninguna ley, en un estado democrático, que no sea reversible. En definitiva, todo se reduce a si apostamos por una sociedad en que prime como valor el individualismo adulto y su autonomía, o el valor de la solidaridad respecto a la familia y el no nacido.
(Extracto del artículo de F.J. Ramiro, en Canarias, 16 de enero de 2005)

miércoles, agosto 03, 2005

Nos escriben... desde Nueva York.


Para que os animéis a escribir a Torre, y contar que estáis haciendo durante el veranito, os transcribo algunos párrafos de un mensaje que ha enviado Fernando Romero.

"...Empece de voluntario en un cole muy chungo que hay entre Chinatown y no se que barrio, pero son todo casas oficiales que la gente ocupa de gratis...estoy muy a gusto (hoy se me acerca un chinito de 5 años y me coge de la mano y me pide que le siga...me enseña un dibujo que había hecho y me mira y dice: "cool, right?" (Entonando seria algo así como: cooool, riiight?")

En mi primer día se ve que la clase tenia una excursión a ver una obra musical...pues bueno... fuimos en metro hasta la 103 street, os suena?? a mi tampoco...la cosa es que la gente era muy, muy chunga...mas que la del barrio del cole donde ayudo...y a un crío se la ocurre gritar (en ingles, por supuesto) "estamos en México, estamos en México..." y mis sospechas se confirman cuando una profesora le dice, "no honey, esto es Spanish Harlem...". Casi nada, el peor barrio de USA!!! (si os suena Bronx, esto es peor).

Por cierto, salvando a alguna profe del cole yo soy el único "blanquito" de la zona...Al principio he de reconocer que iba bastante acojonado, ahora solo un poco acongojado...

Otra cosa graciosa es que, a pesar de los avances en el ingles, no entiendo una palabra de ningún africamericano del cole en que estoy!!. Sinceramente, piensan que no tengo ni papa (tampoco muy lejos de la realidad)...por lo menos esa es la conclusión que he sacado esta tarde, después de que me pusieran en una clase donde la profe era da Haití y me ha explicado (no en castellano porque a ella sí que la entendía...)

Hoy (el mensaje lo he escrito en varios días) les he explicado a un par de clases, en ingles por supuesto, cosas sobre España y algo de Europa, me lo ofreció la directora del centro y me pareció una oportunidad para que sepan de donde vengo, a donde voy, que existe vida extra-americana...esas cosas.
Por ahora eso es todo, no quiero torraros...

martes, agosto 02, 2005

El tazón de madera.

El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban.
La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacían el alimentarse un asunto difícil. Los guisantes caían de su cuchara al suelo y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel. El hijo y su esposa se cansaron de la situación. "Tenemos que hacer algo con el abuelo", dijo el hijo. "Ya he tenido suficiente. Derrama la leche hace ruido al comer y tira la comida al suelo". Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor.
Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo había roto uno o dos platos, su comida se la servían en un tazón de madera. De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado solo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía, eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.
El niño de cuatro años observaba todo en silencio. Una tarde antes de la cena, el papa observo que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo. Le pregunto dulcemente: "Que estas haciendo?" Con la misma dulzura el niño le contesto: "Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mama para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos." Sonrió y siguió con su tarea. Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las lagrimas rodaban por sus mejillas. Y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer.
Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guío de vuelta a la mesa de la familia. Por el resto de sus días ocupo un lugar en la mesa con ellos. Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa parecían molestarse más cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.
Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben. Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitaran esa actitud por el resto de sus vidas.
Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques con los que construyen el futuro de su hijo. Seamos constructores sabios y modelos a seguir.
He aprendido que puedes decir mucho de una persona por la forma en que maneja tres cosas: un día lluvioso, equipaje perdido y luces del arbolito enredadas.
He aprendido que independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a extrañar cuando ya no estén contigo.
He aprendido que aun cuando me duela, no debo estar solo.
He aprendido que aun tengo mucho que aprender y que debes pasar esto a todos los que te importan. Yo acabo de hacerlo. La gente olvidara lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca como los hiciste sentir.
Seguro que alguno de vosotros os habéis identificado con esta historia (yo por lo menos si), por eso espero que todos seamos un poco mas tolerantes y sepamos que a nosotros también nos tocará pasar por esa época.
 
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